Ley de costas

La Ley de Costas españolas fue promulgada en el año 1988, y esta ley es la que regula la protección del litoral, el dominio público marítimo-terrestre de la policía.

Respecto a la aplicación que sufre todo el litoral andaluz, más concretamente la costa gaditana se propuso un blindaje respetando todo su urbanismo salvaje y también contra los cambios climáticos. Con una aproximación de 195 kilómetros de blindaje a lo largo de toda la costa.

Esta propuesta se encuentra dentro de una Estrategia para la Sostenibilidad de la Costa, donde se hizo una intensiva selección de las zonas de la costa para de esta manera poder ampliar toda zona de paso de servidumbre de hasta 200 metros. Esta nueva estrategia es algo nuevo en nuestro país y la zona a elegir ha sido la costa de Cádiz. Para que las zonas elegidas se puedan conservar y de esta manera se mantenga el valor de la naturaleza y cultural que tienen hasta este momento.

En total han sido 24 tramos diferentes pertenecientes a 16 municipios. Entre los cuales están Barbate, El Pueto, Rota, Conil, Chiclana, Chipiona y Algeciras entre otros.

Actualmente 9 de estos tramos costeros ya han entrado en trámites para poder ser blindados. Los primeros en sufrir este blindaje empiezan en Barbate, el acantilado de la Breña, en Tarifa, Las Dunas de Rota o las del Puerto.

Si pensamos en lo que este blindaje o privatización supone para todas estas costas en primer lugar lo que se nos viene a la mente es la mejora de toda esta zona y el poder disfrutar indefinidamente de esta costa. Pero lo que todavía no se ha podido pensar es si esto se ha realizado únicamente por presiones y lo que es seguro es la pérdida económica que se sufrirá debido a una primera inversión en todas esas edificaciones construidas que ahora debido a la aplicación de la Ley de Costas deben ser derribadas.

Blindaje de la costa gaditana

La ley de Costas ha sufrido alguna modificación y ahora pasará a llamarse Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral. Pero esto no se ha llevado a cabo por temas económicos, sino más bien para proteger nuestras costas. Aunque no se ha modificado por temas económicos como hemos comentado pero si supondrá grandes pérdidas porque se han perdido gran cantidad de espacios naturales.

Esta Ley de Costas fue promulgada ya en el año 1988, y fue una de las primeras leyes de la democracia y ha sido una de las más importantes. Esta ley fue muy esperada por todos los españoles y en el momento que vio la luz se pudo tener la certeza de que de una vez por todas las playas en España serían públicas, nuestras para poder disfrutar de ellas como son por naturaleza.

Tal y como conocemos hoy día las playas españolas, es de cajón que no serían así de no haber sido por la promulgación de esta ley. Ya que después del boom en la construcción que se dio ya hemos perdido muchas playas, dunas o espacios naturales. Y todo por motivos económicos, por los que no se piensa en lo que estamos dañando a la naturaleza.

Respecto a la aplicación de esta ley, desde el mismísimo gobierno se ha llegado a la afirmación de que se aplicará mediante seguridad jurídica, aunque no siempre se trata de la misma manera; ya que dependiendo de la playa o zona de la que estemos hablando se han incluido excepciones o indultos sobre esta ley.

Respecto a la aplicación de esta normativa en toda la costa gaditana la normativa extendió 100 metros la protección de la costa. Habiendo sido declarados 24 tramos diferentes de la costa gaditana. Los cuales se consideran todos con gran valor medioambiental. Alrededor de 190 kilómetros de la costa gaditana van a ser blindados gracias a la aplicación de esta ley de costas.

Playa de la Barrosa

Esta preciosa playa se encuentra ubicada en Chiclana de la Frontera (Cádiz), lo que se conoce como Costa de la Luz. Su extensión es de poco más de 8.000 metros contabilizándose desde un acantilado de Sancti-Petri hasta la Loma del Puerco. Esta playa está categorizada como playa virgen, en la cual bajo la bandera azul que ondea encontramos una playa limpia y con las mejores opiniones siendo una de las mejores de la costa gaditana e incluso de la costa andaluza.

Playa de la BarrosaEl primer tramo de esta playa está urbanizado. Esta esta urbanización se cuenta con numerosos servicios a disposición de cualquiera como bares, restaurantes, terraza, numerosas tiendas, etc.

Y esto es algo que no gusta demasiado. Toda su parte litoral se encuentra ocupada por numerosos hoteles, así como de lujosas urbanizaciones.  El gran problema de esta gran urbanización de la zona es que se ha arrasado con todo tipo de flora y fauna que ahí habitaba, tales como las dunas que han sido sepultadas, flora como pinos y enebros marítimos; alterando de manera salvaje el hábitat de los animales que ahí habitaban. Por todas estas construcciones ahora mismo se encuentra seriamente amenazado el Pinar del Hierro, un lugar que representa un gran valor en muchos aspectos.

Esta zona se ha masificado de tal manera que si se pretende construir más, se arrasaría ya con lo poco que queda. Estropeando de tal manera un paisaje increíble, una playa virgen difícil de encontrar en otro lugar.

Actualmente con la actual aplicación de Ley de Costas sobre esta playa de la Barrosa se ha conseguido parar la edificación y urbanización de la zona. Para intentar de esta manera preservar lo que queda de este maravilloso entorno y que no se pierda la magia de la costa gaditana, que debido a malas acciones en el pasado no estamos jugando su futuro.

Conservación de Baelo Claudia

La ciudad de Baelo Claudia se encuentra ubicada en Cádiz, siendo más concretos en Tarifa. Su ubicación hace de ella una ciudad excepcional que al delimitar por un cinturón de sierra, se abre completamente al océano Atlántico.

Baelo ClaudiaEl conjunto Arqueológico de Baelo Claudia fue declarado Monumento Histórico Nacional, y trata de una antigua ciudad romana en el que el estado en el que se conserva es sin duda asombroso. “Es algo magnífico” confirmó cerrajeros Barcelona en declaraciones ante nuestra web.

Desde hace muchos siglos, Baelo Claudia debido a diferentes accidentes geográficos se vio desprovista de habitantes, lo que lógicamente ha ayudado mucho a su conservación.

Se encuentra en una ubicación geográfica muy estratégica en el estrecho de Gibraltar. Lo que allí se conserva todavía son verdaderas edificaciones romanas. Ya en el año 1999 se comenzó a planificar una colaboración por parte de diferentes equipos de investigación para la conservación de Baelo Claudia. La finalidad de estos proyectos de conservación tuvo los siguientes puntos a cumplir. En primer lugar, delimitar la zona costera para poder identificar correctamente todo su urbanismo y poder delimitar de esta manera lo perteneciente a él.

Gracias a la aplicación de la Ley de Costas se ha permitido conservar de una manera inigualable esta verdadera maravilla arqueológica sin dañar su paisaje ni su entorno en lo más mínimo, las palabras de cerrajeros Barcelona.

En el momento en que se decidió actuar de manera rápida e impecable para su conversación, en plan obtuvo cuatro puntos clave a seguir. En un primer momento se debe interpreta la evolución del paisaje que junto con el estudio de toda la zona geológica y su estructura se podría delimitar esta zona. También se deicidio investigar subacuáticamente los posibles restos arqueológicos que allí se encontraban. Para después localizar los posibles fallos de los restos y repararlos. Y por último tras sondeos en zonas concretas registrar la interacción de la naturaleza geofísicamente con los restos arqueológicos.

LA COSTA: VILLANOS Y SUPERHÉROES EN TIEMPOS DE CRISIS

Desde hace varios meses tenemos la sensación de que han desaparecido las amenazas de construcción sobre nuestra costa. Tal vez sean muchos los que piensen que esta maldita crisis tiene su lado positivo: “No hay dinero y por tanto no se puede construir más en nuestro litoral”. Pero seamos sensatos: No hay nada de positivo en esta crisis, lo único y de haberlo – y valga esto como reflexión personal-, sea el cambio de conciencia que se está produciendo a nivel global sobre este sistema que cada vez convence menos, apostando por un nuevo orden más justo y equilibrado en el que las riquezas estén mejor repartidas, y en el que desaparezcan las constantes amenazas y agresiones sobre nuestro planeta.

el palmarA los que piensan que sobre nuestra costa ha desaparecido el peligro del ladrillazo hay que advertirles y decirles que están algo equivocados o confundidos, es más, tal vez estemos en uno de los momentos más delicados y vulnerable por los que ha pasado nuestro castigado litoral, ya que lugares privilegiados que durante la burbuja inmobiliaria han estado abrigados por el manto de las muchas figuras de protección que existen, y por los muchos planeamientos de ordenación del suelo que también se han hecho -con más o menos acierto-, ahora con la gran crisis se cuestionan y debaten, quedando bajo el desamparo que supone la denominación de “Interés Público o Turístico”. Un halo de incertidumbre los ilumina poniéndolos en peligro. Sepan que cualquier parque natural o espacio protegido es vulnerable y queda totalmente expuesto a su suerte ante este tipo de declaraciones. El “Interés Público” prevalece sobre cualquier otro interés, por lo que podemos decir ahora que están más en peligro que nunca nuestros últimos parajes libres de construcción en nuestra costa. Evidentemente a estos términos se recurre cuando el momento es crítico y se busca desesperadamente una salida de emergencia. Al final estas “conductas de escape” terminan engordando el problema convirtiendo la situación en algo cada vez más insostenible.

En estos años en los que han hecho su agosto concesionarios de coches, inmobiliarias, cadenas de imagen y sonidos, restaurantes y otros muchos sectores, cuando aparecía la figura del especulador con la cartera bajo el brazo en la que portaba sus propuestas para construir en los límites o en las vísceras de un parque natural, se le despachaba con un rotundo no o, más sutilmente –aunque no siempre- se le indicaba la salida poniéndole infinidad de limitaciones, trabas y obstáculos. Pero a día de hoy ni por asomo se procede así con estos individuos y sus panfletos. Los responsables de preservar estos espacios empiezan a subestimar el impacto que pueda tener la puesta en escena de estos “redentores proyectos” sobre el área en general, o sobre las especies en particular que se encuentran en la zona, porque hay que liberar al municipio de todos los demonios que le acechan o poseen… Nuestros políticos tienen que dar respuestas rápidas a las demandas de empleo de una población que empieza a desesperarse, y a controlar la agitación social provocada por la pérdida del estado de bienestar que tanto costó alcanzar. Y así ofertan por la vía fácil, y tremenda, soluciones que a la larga agravan más los problemas. Les basta con abrir la puerta, recibir con abrazos, e invitar a tomar asiento a los inversores-especuladores para que presenten los proyectos que sacarán al municipio de esta lacra.

surf el palmarVerdaderos despropósitos aplaudidos por nuestros dirigentes que, con la proclamación del Interés Público, ponen el mantel sobre la mesa para que estos obscenos sigan devorando al mundo. ¿Funcionan como esclavos que sacan brillo a los zapatos de los mercaderes? ¿Son parte de la cadena? El hecho es que de esta forma tan indigna se dicta sentencia en perjuicio de nuestros espacios naturales y, por extensión, de nuestro futuro: agotan nuestros últimos recursos, nos dejan sin materias primas para hacer el pan… En definitiva siguen hipotecándonos. Pero pseudopolíticos, inversores-especuladores y propietarios sin escrúpulos, salen bajo palio de los despachos con la típica sonrisa cínica que les caracteriza y la ironía de proclamar a los cuatro vientos que lo hacen todo por el bien ajeno, por aquel que está desempleado, por el que ha sido o está a punto de ser desahuciado, por el joven que aspira a tener su primer puesto de trabajo, por el pensionista que teme por el futuro de su pensión… Pero la indignación va ganando terreno y cada vez son menos los creyentes que se aferran a palabritas llenas de Esperanza… El indignado es como un enfermo terminal que se ha quitado la venda y afronta su destino aunque no consiga regular sus arritmias por mucho que oiga o lea en los medios la cantidad de salvavidas que van a repartir nuestros políticos. Aquí hay menos barcazas que en el Titanic y como allí, sólo habrá sitio para los ricos. ¿En verdad buscan nuestros gobernantes respuestas a los problemas que nos afectan y acechan, o sólo se mueven por el afán de continuar, de mantenerse y en definitiva de conservar la vara de mando? ¿Es el pan de los otros el que les preocupa, o el temor a encontrarse con ellos en la misma cola? Evidentemente son tiempos de extrasístoles y vahídos. Tiempos en el que el “Interés Público” suena a chiste y se interpreta como un farol más de este desacreditado clan que constituyen un porcentaje alto de nuestros políticos.

Pero también están en esta película los incrédulos totales, los que sólo perciben palabrería en estos artesanos de la astucia. Son muchos los conservacionistas, que no “conservadores”, que consideran a los políticos simples marrulleros. Quien tiene la última palabra es “Don Dinero” y éste ahora está sin un puto duro. Vaticinan la “Great Depression” pese a todos los esfuerzos y pataletas habidas y por haber. Son conservacionistas, del medio, que sostienen que ni por Interés Público, ni Turístico ni “ná de ná”.” Que no se hace nada porque sin dinero nada se puede hacer y que menos se hará porque lo peor está por venir”. Pero por otro lado estamos los que seguimos en estado de alerta. Los Villanos no son seres anónimos, van de benefactores y se ponen alas de ángeles para proclamar a diestro y siniestro que van a sacar al mundo de esta jaula que ellos mismos han construido, y apuestan por lo de siempre porque les ha ido de puta madre, porque el beneficio real seguirá siendo para ellos, y al pueblo… pues eso, que le sigan dando que “pa” eso es pueblo. El mal trago, la mala uva, el desazón, le penuria y la angustia se amilana con ansiolíticos… Ellos siguen viviendo su vida. Para ellos siempre es tiempo de invertir, de especular, de arrebatar, de comprar… siempre es tiempo de exprimir la uva y elaborar un buen reserva. Sus “señorías” no juegan a la tómbola sino a una especie de Monopoly donde todos quieren hacerse con el mayor número de calles, y como en todo juego, unas veces se gana y otras se pierde, pero más tarde o más temprano el que perdió todo lo vuelve a ganar y viceversa. ¿Cuántas veces hemos oído decir que la historia se repite? ¿Cuántas veces los hemos podido constatar? Estos empedernidos ludópatas nos marcan los ciclos, los períodos, las horas, los minutos… afectan el ritmo y el curso de nuestra propia vida. Este juego no tiene fin, no para de jugarse, se inicia y reinicia y ahora lo está recargando, si acaso, con más emoción… Pero fuera como fuere volverá a repetirse lo de siempre. ¿A caso creen que no vamos a volver a llenar los silos? ¿A caso creen que el Audi que compraron hace cuatro años va a ser el que transporte a sus familiares a su funeral? ¿Qué la TV de Plasma no la van a poder cambiar por una LED en 3D? Miren, el dinero sigue existiendo. Los billetes de 500 euros no circularán como antes, pero haberlos haylos (los tienen ellos), y los grandes especuladores están haciendo el negocio del siglo: “Compro este suelo que hace cinco años costaba cien por 40 o mucho menos, porque el propietario -sea particular o ayuntamiento-, está a punto de ponerse la soga al cuello y si ahora no puedo construir… ya lo harán mis hijos o nietos…” Está claro que en definitiva el fin es continuar con la saga, que todo quede, o vuelva, a las manos “legítimas”. El fin es como el de las especies: preservarse.

No nos queda otra que, o dar la vuelta al sistema y empezar a fraguar uno nuevo (difícil y poco probable), o empezar a exigir e imponer una serie de cambios sustanciales que nos permita acceder a la mesa de juego y jugar a este particular Monopoly poniendo sobre el tapete nuestras propias reglas: ¡No todo se vende! De Interés Público es la salvación del Planeta y su conservación. De Interés Público es preservarlo de las garras de los Villanos y sus secuaces.
Queremos disfrutar de nuestra herencia: ¡El planeta que nos han dejado! Queremos abandonar este mundo llevándonos la imagen de la última puesta de sol que vimos estando tumbados sobre las dunas de mangueta o el palmar, con el eco de pajarillos silvestres, el mugido de las retintas autóctonas y el arrítmico lenguaje del mar cuando alcanza las orillas con sus olas, a modo de sosegados jadeos. Y podremos testar, como testan los duques sus títulos, para que sean nuestros hijos, y los hijos de ellos así como sus nietos, los que puedan también experimentar el éxtasis que produce la playa de Trafalgar cuando amanece, cuando la cubre el sol y cuando anochece. Tal cual es, tal como fue, tal como tiene que seguir siendo…

Por esto mismo, porque nos pertenece y pertenece a nuestras futuras generaciones, porque queremos también preservar nuestra especie, tenemos que estar expectantes, siempre en vigilia, controlando y poniendo trabas a las ansias de todos aquellos villanos, verdaderos príncipes endiablados de la finanzas, y a sus serviles peones que utilizan nuestros votos depositados en las urnas para beneficiarlos a ellos en vez de a nosotros. Tenemos que seguir actuando como si mañana fueran a levantar los macrohoteles, minihoteles o simples Jaimas, porque tenemos que defender la herencia que nos dejaron porque tenemos la responsabilidad de dejarla a los que vienen. Este ejército de Superhéroes no puede languidecer, no puede dormirse en los laureles. Hay que seguir luchando, tenemos que seguir en activo, entrad en http://www.salvarelpalmar.es/ firmad, participad y compartid. ¿Quién sabe? Así pasen cien años, que desde Tánger -en las noches de lucha nueva-, sigan viendo la costa española oscura -opaca en las lunas claras-, y salpicada por pequeños núcleos de luz: Tarifa, Barbate, Vejer y Conil, de manera que se confundan con luciérnagas y no con bloques de hormigón.

Playa de El Palmar de Vejer

Esta playa de El Palmar de Vejer pertenece a Vejer, un municipio de Cádiz. Tiene un recorrido de aproximadamente 8 kilómetros de recorrido por la costa del océano Atlántico.

El nombre viene por dos partes, El Palmar es debido a que se destaca que en esta zona exista una gran dehesa de palmas que se aprovecha de diferentes maneras; ya sea para el ganado o para cultivar. Y Vejer debido a que pertenece a este municipio de la costa gaditana.

Hace años, se consideró esta zona como idónea para ser urbanizable, lo cual infringe la actual ley de costas. La cual certifica de manera clara e inexorable que no debe existir ningún tipo de alojamiento o edificación no permitido a menos de 100 metros de la orilla. Lo cual fue completamente ignorado en el momento en que se decidió urbanizar toda esta zona.

Ya fue en el año 2003 cuando se intentó parar sin lograr nada, esta urbanización sin tener en cuenta ley alguna de las que hoy día tenemos en vigor. Pero claro, es aquí donde se nos presenta el problema. Ya que en los tiempos que corrían por entonces, hace ya 13 años, esta zona fue declara como urbanizable. No se tuvieron en cuenta ninguna de las características que esta playa de El Palmar de Vejer podría perder si estos planes se llevasen a cabo.

Las viviendas que actualmente continúan allí edificadas, ya fueron denominadas como ilegales pero en el año 2011 se decidió regularizarlas, olvidando lo que hacía años había llevado a tirar abajo numerosas viviendas consideradas como ilegales.

Lo que se está buscando desde hace ya algunos años, es que este municipio se declare paisaje protegido y que se apliquen duramente la Ley de Costas tanto en esta playa de El Palmar de Vejer como numerosas playas gaditanas que se han visto afectadas y se encuentran en peligro de desaparición.

Privatización de la Bahía de Cádiz

La promulgación efectiva de esta ley fue en el año 1988, que tuvo como primer objetivo la protección de todo el litoral español. Pero en el año 2013 una nueva resolución sobre esta ley la modificó de manera que el Gobierno de España, deberá compensar a los dueños/propietarios de los futuros expropiados o derribados por la aplicación de esta Ley de Costas; teniendo que pagar el precio de mercado.

Respecto a la aplicación de otros puntos de esta ley de protección de costas, se sabe que las viviendas que fueron edificadas ahora de forma ilegal e ilegítima en la playa deberán ser derribadas en un plazo de 75 años (más) a los que si sumamos los anteriores dependiendo del caso de la ley de 1968… Podría haber viviendo que hasta cerca del año 2.120 no podrían ser derribadas ni tampoco expropiadas, algo que carece de sentido claramente. Porque además durante este periodo de tiempo estas casas se pueden tanto vender, alquilar e incluso cambiar, por lo que la privatización de estas edificaciones de la costa seguiría siendo privada, no sirviendo de absolutamente nada la Ley de Costas.

Pero el problema más grave se plantea en otro punto. Ya que ya hay gente que ha sido expropiada por la aplicación de esta ley con anterioridad.

Otro punto de la aplicación de esta ley será la privatización de extensas zonas costeras, como es el caso de la Bahía de Cádiz. Siendo esta privatización un importante cambio que esperemos no suponga ninguna pérdida ni económica ni tampoco colectiva.

La privatización de estas zonas costeras se extienda a 24 zonas restringiendo los tramos urbanos. Siendo estos: Algeciras, Los Barrios, Conil, Chipiona, Rota, El Puerto de Santa María, Tarifa, Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, Chiclana, La Línea de la Concepción y Barbate.

Cabo de Roche

El cabo de Roche se encuentra ubicado en la costa gaditana, a los pies del grandioso océano Atlántico. Este cabo toma el nombre por un pueblo cercano donde a partir del mismo se comenzó con la instalación de Conil de la Frontera.

Hace ya algunos años, se procedió a la construcción de algo más edificaciones, para ser más exactos, chalets. Estos fueron construidos en primera línea, lo cual es un privilegio para el que adquiera este tipo de vivienda, pero no se tuvieron en cuenta las consecuencias de esto. Esta zona del cabo de Roche es un punto muy importante para especies como la platalea leucorodia, un ave, o fauna como el tomillo blanco. Las cuales se haya protegidas entre muchas otras especies que se vieron afectadas por esta urbanización.

En el momento en que se construyeron se hizo imposible el libre acceso a esta playa, privatizando de esta manera la primera línea de playa sin descaro alguno.

Debido a la aplicación de ley de costas, considera varios puntos. En primer lugar el gran impacto paisajístico que ha sufrido la zona, además de la destrucción de fauna y flora que ahí habitaba. Ahora se está esperando a que pase a ser un espacio público y que pueda ser disfrutado por cualquiera, solicitándose la compra por el Ministerio de la playa.

Este aunque sea un caso muy triste de la posible pérdida de un lugar tan hermoso, con el reforzamiento que se está llevando a cabo sobre la ley de costas y su aplicación, se espera que en un futuro ya no tengamos que lamentarnos de nada como esto.

Esta zona cuenta con numerosas calas que merece la pena poder conocer ya que poco a poco estas urbanizaciones le están comiendo terreno, y si no se consigue que esto frene, terminará con la desaparición de lugares únicos; en los cuales no encontrarás ni chiringuitos, ni tienda alguna. Son lugares únicos ubicados a tan solo 3 kilómetros del pueblo de Roche.

Remodelación Ley de Costas Cádiz

La Ley de Costas fue promulgada ya en el año 1988, siendo una de las leyes más importantes de toda la democracia. Pudiendo volver a disfrutar libremente las playas de todo el litoral español sin que se vea afectada su fauna o flora. Como principal objetivo esta ley intenta proteger medioambientalmente la costa, diferenciando claramente entre los tramos urbanos de los playeros. De esta manera se permite la conservación de playas vírgenes, dunas, fauna que ahí habita, etc.

Actualmente y tras alguna que otra reforma, esta ley ha pasado a ser conocida como la Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral y Modificación de Ley de Costas, garantizando como en su primer momento se prometió la protección del litoral español en su totalidad, donde se han construido casas de manera descontrolada y con ella llegaron turistas y los consecuentes problemas que traían consigo, suciedad, ruido y demás problemas que conllevan los raptos alcoholicos de los turistas y es que no solo molestan a los vecinos, sino que también a los cerrajeros Valencia economicos que aunque están haciendo su trabajo, también necesitan su descanso, el caso es que con la Ley de Costas esto ya no pasará. Esto fue aprobado en el Congreso de los Diputados.

Tras la aplicación de esta ley, lo que se prohíbe es cualquier tipo de nueva edificación, tanto en la zona marítima como tal (la playa) como en sus pasos de servidumbre, que deben tener una anchura de 200 metros, anteriormente de 100 metros. Además dejando aparte lo que era claramente evidente que es la prohibición de nuevas edificaciones, es que las ya existentes no pueden aumentar de tamaño, además muchas de ellas por no decir todas, se supone que deberán ser derruidas en un plazo de 75 años de tiempo.

En la zona costera de la Bahía de Cádiz se va a privatizar hasta 24 zonas de 16 municipios diferentes. Lo que todavía no se sabe es si esto sería una importante pérdida no sólo económica, que se lo digan a los cerrajeros Valencia, sino también colectiva. Siendo este un cambio muy radical, pero de todas maneras se piensa que será muy beneficioso para el medio ambiente, a sus zonas salvajes y playas vírgenes. Además esto se perseguirá de una manera judicial, sin permitir (supuestamente) amnistía alguna.

Conservación de la costa gaditana gracias a la ley de costas

La ya más que de sobra conocida Ley de Costas española que ha sufrido algún cambio que otro en los últimos tiempos, como por ejemplo su nombre: Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral y Modificación de Ley de Costas. Esta ley que se hizo efectiva ya en el año 1988 tras las verdaderas atrocidades que sufrió todo el litoral español, lo cual hizo que desaparecieran especies, se destruyeran espacios medioambientalmente muy valiosos, etc.

Antiguamente se permitían o no había ley alguna que impidiese acción alguna o evento en las playas, y por lo que se llevó a la promulgación de esta ley de Costas. Esta ley regula y establece ciertos requisitos y controles sobre nuestras playas para que de esta manera se puedan preservar sus espacios naturales, fauna, flora, playas vírgenes restringiendo los tramos urbanos y edificaciones ilegales a menos de 200 metros de la costa. Y sobre lo ya edificado no se permite ampliación alguna ni tanto de altura ni de superficie.

Uno de los principales objetivos es la diferenciación de los tramos considerados como urbanos, y las playas naturales.  Ayudando de esta manera a preservar las playas vírgenes, las marismas, las dunas, etc. Ayudando así a que se conserve toda la flora y fauna de la zona.

Sin duda, la costa gaditana ha sufrido una de las mayores aplicaciones de esta ley de costas, blindando toda la zona costera. Este blindaje tiene tres objetivos, para comenzar la conservación de todos sus elementos naturales, mantener y reforzar los espacios costeros y asegurar los lugares donde pueda haber retroceso de la costa por la subida del nivel del mar.

Este blindaje ha seleccionado 24 tramos diferentes de toda la costa gaditana, entre las que se encuentran Barbate, Conil de la Frontera, Chipiona, Los Barrios, Vejer, Algeciras, Puerto Real entre otras.